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Carta al Editor
En nombre del Centro Gerontológico Latino [CGL], quiero expresar nuestra preocupación con respecto a la lista de medicamentos preferidos para los pacientes cubiertos por Medicaid que propone el Gobernador Pataki. Desde el año 2002, la administración estatal viene intentando convencer a los legisladores en Albany, para que creen una lista de medicamentos preferidos [Preferred Drug List, PDL] y establezcan un proceso de autorización previa [Prior Authorization, PA] para los pacientes de Nueva York cubiertos por el Medicaid. Creemos que estas medidas serían extremadamente perjudiciales, y hasta posiblemente pongan en peligro la vida misma de nuestra población anciana más empobrecida, al impedir el acceso a los medicamentos más apropiados disponibles para el tratamiento de sus afecciones.
Mario E. TapiaAntes de entrar en detalle sobre las preocupaciones arriba mencionadas, quisiera compartir ciertos antecedentes importantes. Tal como lo publicó el Departamento del Censo de los Estados Unidos [U.S. Bureau of the Census], la población latina se ha convertido en el grupo minoritario más grande del país, cinco años antes de lo que se había estimado. La población latina continúa creciendo con una tasa sin precedentes de 5.7% por año. Dentro de esta población se incluye un sector que también va en aumento, compuesto por latinos de mayor edad que tienen una variedad de necesidades especiales desatendidas. Nuestra organización, el Centro Gerontológico Latino, se ha dedicado a mejorar la calidad de vida de estos importantes miembros de nuestra comunidad que a menudo son pasados por alto, a pesar de que tal vez estén más necesitados que aquellos de otros grupos étnicos de su misma edad. Para proporcionar un ejemplo, solamente en la Ciudad de Nueva York, según el Departamento para Personas Mayores de la misma [NYC Department for the Aging], dos tercios de toda la población hispana de mayor edad subsisten cerca o por debajo del nivel de pobreza, sufren de malnutrición y viven aislados. Estos hallazgos se combinan con el hecho de que los latinos en Nueva York exhiben en forma desproporcionada diagnósticos de enfermedades concurrentes que requieren una administración cuidadosa de medicamentos múltiples. Dada la gran probabilidad de que los latinos ancianos estén cubiertos por Medicaid, y su vulnerabilidad particular a problemas múltiples de salud, cualquier cambio en la legislación relacionada con este grupo minoritario de enfermos debería tratarse con sensibilidad y consideración máximas. La noción de que Nueva York se esté dirigiendo hacia el reemplazo del criterio médico por sistemas administrados por el gobierno, creados para controlar el costo de los remedios y no para proporcionar atención médica de calidad, debería ser objeto de preocupación para todos nosotros. No sólo es está mal para el cuidado del paciente sino que la evidencia sugiere que el restringir el acceso a los medicamentos más nuevos puede en realidad terminar costándole más dinero al sistema de salud, al generar un mayor número de hospitalizaciones y más visitas a las salas de emergencia. Además, puesto que las personas mayores latinas tienden a sufrir con más frecuencia de enfermedades diagnosticadas múltiples, el prohibir el acceso a los medicamentos más nuevos y más efectivos solamente haría más profunda la brecha de disparidad entre su estado de salud y el del resto de la población. Esta es una cruel realidad que hace que la propuesta de PDL [Lista de Medicamentos Preferidos] auspiciada por Pataki para los pacientes cubiertos por Medicaid sea inadecuada para nuestros ya desfavorecidos ancianos. Los recipientes de Medicaid son los miembros más vulnerables de la sociedad. Muchos pacientes cubiertos por Medicaid sufren de dolencias múltiples que incluyen diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer y enfermedades mentales. La atención médica de los pacientes que sufren de afecciones múltiples es de por sí compleja y difícil, y los médicos DEBEN TENER listos y a su disposición la gama completa de medicamentos [sin ningún tipo de restricción] que les permita brindar la atención más apropiada para dichas enfermedades. A largo plazo, el acceso a la variedad completa de medicamentos es la manera mejor y más eficaz de mejorar o mantener la salud de los pacientes cubiertos por Medicaid. Antes de que el estado se apresure en aprobar estas restricciones, aconsejamos seriamente que se consideren con sumo cuidado sus consecuencias y cómo éstas podrían reducir la calidad de la atención brindada a la población latina de mayor edad. Es imposible que estos programas, aunque se los haya concebido cuidadosamente, tomen en cuenta todos los complejos matices involucrados en la atención del paciente y la cantidad de difíciles decisiones que solamente puede hacer el médico del paciente. Todas las personas, con inclusión de los pacientes cubiertos por Medicaid, deberían tener acceso a los medicamentos más apropiados disponibles para tratar sus afecciones, no sólo a los de precio más bajo, sobre todo cuando el remedio más barato termina generando otros costos que sobrepasan cualquier 'ahorro'. Por el bien de los ancianos latinos, la mayoría de los cuales contribuyó a la grandeza de Estados Unidos y se sacrificó por ella, urjo a nuestros representantes a que continúen oponiendose al programa de medicamentos de preferencia e impidan para siempre su implementación en el estado de Nueva York. Presidente y Director Ejecutivo Centro Gerontológico Latino Hispanos se triplicarán para el 2050GENARO C. ARMAS
Washington, DC/ap — El tamaño de la población hispana y asiática se triplicará para el 2050, y la suma de todas las minorías será casi equivalente a la cantidad de blancos estadounidenses, según informó la Oficina del Censo. Los blancos, que ahora representan el 69 por ciento de la población, pasarán a ser el 50,1 por ciento de los residentes estadounidenses en el año 2050, de acuerdo con proyecciones de la agencia difundidas ayer. La inmigración seguirá siendo un factor importante en el crecimiento de las poblaciones asiática e hispana, dijo Greg Spencer, especialista en demografía de la Oficina del Censo. Estos cambios demográficos tendrán lugar cuando la población nacional ascienda a 420 millones de habitantes al promediar el siglo, un incremento de casi el 50% con respecto al 2000. Además se registrará un envejecimiento poblacional: para el 2050, casi el 21 por ciento de todos los residentes tendrá 65 años o más, comparado con el 12 por ciento actual. Las últimas estadísticas confirman tendencias previstas hace tiempo, aunque los cambios están registrándose más rápido debido a las elevadas tasas de inmigración. “Este tipo de información nos impulsa a pensar más en quiénes somos, cómo nos definimos como país”, expresó Sonia Pérez, vicepresidenta de investigaciones del Consejo Nacional de La Raza, organización que defiende a los hispanos. “Pero en cuanto al mensaje, es la misma historia sobre cómo necesitamos enfocarnos en inversiones para estas poblaciones”, como por ejemplo, reducir las disparidades que existen en materia de educación y cuidado de la salud, manifestó Pérez. Las proyecciones para los blancos, negros y asiáticos incluyeron sólo a las personas que se identificaron con una raza. Otros detalles serán difundidos el año próximo. Se estima que la población asiática crecerá un 213 por ciento a 33 millones de personas en el 2050. Los hispanos, en tanto, aumentarán un 188 por ciento a 102 millones de personas, casi un cuarto de la población. Los negros, en tanto, registrarán un incremento del 71 por ciento y pasarán a ser 61 millones de personas. Continuarán así como la segunda minoría más numerosa. La población blanca, en tanto, crecerá sólo un 7 por ciento a 210 millones. Esta estadística se refiere sólo a los blancos que no son hispanos. La oficina del Censo considera a los hispanos o latinos como una etnia y no como una raza, por lo que los hispanos pueden ser de cualquier raza, entre ellas la blanca. Para mayor información se puede visitar la página de internet de la Oficina del Censo de Estados Unidos ( www.census.gov). |
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